Progenie | Reseña
Sevilla, ola de calor. Todo el que puede huye a la playa. No así Camino Vargas, jefa accidental del Grupo de Homicidios desde el tiroteo que dejó en coma al inspector Arenas. Alguien ha atropellado salvajemente a una mujer y se ha dado a la fuga. Este asesinato se va a transformar en el foco de atención mediática cuando se filtre un dato aún más perturbador: el homicida introdujo un chupete en la boca de la víctima antes de desaparecer de la escena del crimen. Todos los indicios apuntan a la expareja, un maltratador psicológico, y las estadísticas no están de su lado. Sin embargo, cuando la autopsia desvele que la víctima estaba embarazada y los asesinatos comiencen a sucederse, Camino comprenderá que se halla ante el caso más duro de su carrera.
OPINIÓN🛋
A veces leer thriller sale bien y otras mal. A veces, aunque un libro tenga buenas opiniones (o muy dispares, como es el caso) no es para nosotros. No sé si me habrá pasado eso o es que el libro tiene muchos fallos.
En Progenie, seguimos a la inspectora Camino. En plena ola de calor en Sevilla, tras encontrar el cadáver de una mujer con un chupete en la boca, un equipo de la policía sevillana se pone a investigar el crimen. Pinta bien, ¿verdad? El problema es su desarrollo.
Aquel punto que destacaba en la reseña de La danza de los tulipanes, la capacidad de que los valores no parecieran metidos con calzador sino la visión del mundo de sus personajes, brilla por su ausencia en este libro. La autora se dedica a lanzar cuestiones de actualidad como si de dardos en un bar se tratase. Homofobia, machismo, denuncias falsas, problemas de igualdad en separaciones, gestación... y así hasta mañana. El problema es que no llegas a creerte a los personajes ni sus opiniones sobre las problemáticas que intentan exponer. Sin ir más lejos, la protagonista que se vende como una mujer empoderada y bruta se queda en un viejo verde con cuerpo femenino, haciendo comentarios sobre los pechos de otras mujeres.
Del mismo modo, las decisiones que toman los policías con respecto a algunos de los sospechosos implicados en la trama son estúpidas y faltas de sentido. Llevados más por las hormonas que por su código deontológico, todos acaban tomándose el caso por el pito del sereno y poniendo en peligro a otras ciudadanas por no actuar con la eficacia suficiente.
Y, aunque este punto es muy personal, no me atraen tanto las historias que no me puedo creer. Son esos casos en los que puedo sentirme inmersa y creer que podrían pasar en realidad, en los que disfruto verdaderamente de las historias con misterio. La resolución se queda en algo ñoño y rápido, poco creíble. Como andaluza, también me choca leer a niños de las 3000 viviendas diciendo cosas propias de una película estadounidense (¿Quién usa "pasma" en España?).
Como digo en mi sección Ahórratelo, no todos los bolsillos están para un rotillo. Si no tienes ningún problema con las historias ligeritas y los personajes poco trabajados y solo quieres pasar un rato entretenido, quizá te guste. Pero yo me pensaría dos veces si pagar o no los 18,90€ que cuesta el libro en físico. CONSEJO: Puedes encontrarlo en eBiblio.



Comentarios
Publicar un comentario